viernes, 19 de noviembre de 2010

APENAS UN ESPACIO (a propósito de tantas mujeres maltratadas)

La mujer la gran paridora la madre la puta

la que no puede dejar de abrir las piernas

para amar para parir para morir

la víctima la que busca su muerte

la que es capaz de amar al que la mata

la que todo disculpa

porque quien la puso sobre la tierra

tenía un solo propósito para la hembra.

Incubar, expulsar, acunar

para que la vida no se detenga

aún cuando su corazón quede deshecho

aún cuando solo tenga hijos

sin padre

sin crianza

sin oportunidades

pero hijos al fin

que serán útiles al propósito del que te puso aquí

sólo para cumplir

la mujer la paridora no protesta

no se queja

enjuga la sangre de su boca rota

la mezcla con su otra sangre

y calla y baja la mirada

para que el macho dominante

siga por los siglos de los siglos

llevándola de los cabellos

como hicieron los primeros cavernícolas.

Aún no existía la palabra pero ya existía el único lenguaje

que aún persiste: el puño en la cara

el puntapié la herida propinada

para que la bestia bendecida con la maternidad

la dueña del milagro de la vida

sepa cual es su lugar

y ha sido así y sigue siéndolo.

Basta ver los diarios de cada día

basta ver las relaciones laborales de cada día.

basta ver las estadísticas

que muestran como si fuera lógico

que miles de mujeres sean asesinadas cada año

por el hombre que ellas mismas parieron.

Un día te cansas, te enloqueces, renuncias,

protestas abortas

porque estás harta de traer hijos al mundo

que no te tiene en cuenta

un mundo que te ha prestado un lugar

apenas un espacio

apenas tu propio corazón

apenas tu vientre donde guardas

la vida y la muerte.

3 comentarios:

David dijo...

uno no sabe que decir.

David dijo...

a veces me avergüenzo de mi género

Anónimo dijo...

Hola David. La verdad es que este poema nació despues de ver una película en que asesinaban a muchas mujeres en ciudad Juarez