lunes, 13 de agosto de 2018

INEDITOS

XVI

Partícula de barro
hebra dorada de sol
                   vibrante
el círculo me encierra

me ovillo
buscando mi memoria
en toda superficie.

ruedan las piedras
con chirrido incesante

la más recóndita
la más perdida
la que estuvo antes que el primer estallido
la que juntó mis partes infinitas

la que me hizo.


XXVIII

Pájaros azules
surcan el cielo de la noche
solo ellos saben lo que son

la noche iguala todos los colores
ennegrece las sombras
aligera el vuelo del cóndor invisible
a la espera de la luz

que detenga el vuelo
el color
el pájaro.

miércoles, 16 de mayo de 2018

SIGO CON JODO


XLIV

No hace ruido el batir de las alas
de una mariposa
su satírico vuelo transcurre en silencio
en el espejo de la noche vibra
su corazón con arabescos.

Son sus alas
un temblor de ceniza en las estrellas
caracoleando en el vuelo del péndulo.

Es su vuelo un escape taciturno
como el tren del olvido
descansará
al pie de la pirámide.













XLV
Cortinas de agua descienden esta noche
anegando todas las fortalezas
inmóvil
en el reflejo de la luna
se espera con el mismo fervor
con que se espera en las iglesias.

¿Qué es esta irreverencia del agua
y este temor que va creciendo?

¿Qué es este desear otra vez
la tierra perfumada
que vuelvan a volar los pájaros
que sintamos otra vez la sed
y la saciemos?



domingo, 6 de mayo de 2018

JODOROWSKY ME VOLVIO LOCA


JODOROWSKY ME VOLVIO LOCA

I

Objetos ausentes rinden  homenaje

Al que ya no está

Igual que ellos solo ocupa un espacio invisible

En el ordenamiento de las cosas.

Angulosa, burlona, la vida le hace muecas.

La ausencia duele

Como la flor despojada de su tallo.

Y sufre.



II

Corre el velo de tu alterada faz

Que caiga tu fortaleza inexpugnable

Ya es medianoche

Y el ruido de lanzas y puñales

Presagian la tormenta

El corazón lo sabe

Espera que tu mano sea

Lo suficientemente fuerte

Y descorra el acerado velo.

III

Como perro frenético

Cómplice del misterio

Vas cayendo en oscuros precipicios

Ignorando tu destino

Vas por el mundo

Agitando gastados pergaminos

Que nadie puede descifrar

Y guardan todos los secretos

Mientras, el misterio.

IV

Jardinero de todos los pantanos

Le ladras a la arena

Persigues a las moscas en su eléctrico vuelo

Y caes

Caes en lo profundo

Como payaso que no puede llorar

Porque su máscara se le ha vuelto

De piedra.

Jardinero de flores invisibles

Que solo aroman tu imaginación.

La flor que esperas aún no  es semilla

Pero la disfrutas en todo su esplendor

Antes que muera.



V



Amo de tu deseo

Señor de lo imaginado

Sucumbes al calor de la luna llena

-que no te llena-

Por el contrario te deja deseando

Lo que nunca tendrás.

Una lluvia balsámica viene a enfriar tu cuerpo

Mientras los árboles

Se sacuden con el viento.

Ellos también desean la libertad.

Sed de carcajadas.



VI

Nada queda en el umbral de la casa

Ningún capullo que perfume la noche

Ninguna luz incandescente

Marcando el horizonte.

Tributan las estrellas su desalmado brillo

Incesantemente,

Noche tras noche.

-ni a la oscuridad la dejan ser eterna-

El tímpano atento siempre robó

Los ruidos al silencio.

El pie sobre la húmeda hierba

Es la única prueba

De que aún sobrevivimos.



VII

El agua oscura, plácida,

discurre con delicadeza

fluye como lámina perfecta

ante los ojos del perdido.

Antes que cante el gallo

Debe alcanzar la alquímica esperanza

Se siente víctima

Como poseso en un oscuro rincón.

Esa tristeza de cristal

No impedirá la ceremonia.



VIII

Empujará sus lágrimas

con su barca-botella

Antes que lo domine la impaciencia.

La aurora es una antorcha

En pleno vuelo.

Ramas y objetos sobre el lecho del río

Traerán de vuelta al hijo pródigo

Los ecos sordos

No podrán con su anhelo.



IX

Majestuoso el paisaje

Sobre el abismo

Trepan las nubes impertinentes

Sobre paredes verticales.

Ventanas en las alturas

Desprenden sus matices

Piedras esculpidas por el viento

Rígidas como las cuerdas de una guitarra

Un océano de tiempo y agua

Las acompañan.

No hay memoria

No hay olvido

Solo el ruido del silencio

Aquí y ahora.







X



Las amarras de la fortuna

Son finas como cuerdas

Y auténticas como las hojas del ciprés.

Delicadas, inseguras,

Embellecen la raíz y la piedra;

El vino y la arena.

Como homenaje sagrado de lo vivido

Llevas tu nombre grabado a fuego.

Rojo,

Como el atardecer mas bello.

martes, 27 de marzo de 2018

XVI

La distancia
se come a mi amor
lo derrite
lo desdibuja
era de niebla
y lo hace de agua
lo funde con la tierra
lo sepulta
y lo atrapa.

Mi amor solo
no se salva.

Hace falta que tu amor
como un imán
lo atraiga.

IX

Me preocupa la noche
que se extiende sobre nosotros
como una sábana
un manto cruel y oscuro
que nos tapa
nos hace declararnos lejos
y nos condena a la distancia.

Me preocupa la noche
porque trae el olvido
atado con un cordón de plata.

Tú tomas una punta
y de mí te separas.
¡Oh noche! si no fueras tan larga.

Me preocupa la noche
en que me faltas.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

PREMONICIONES


I
Intrépidos relámpagos color oro
despiden azufrados olores

Yo estoy a salvo aquí,  a la distancia
y puedo disfrutar el espectáculo

 Mi zona de confort me permite
ignorar las razones más profundas
del estremecimiento de la naturaleza.


II

Mis ojos abanican el horizonte
ya nada es impredecible.

Sé que al final del arco iris
no habrá nada esperándome.

Tan solo  la ilusión de haber creído alguna vez
encontrar aquello
que se pareciera
a la esperanza.

III

Un perfume de invierno deambula por el aire
olor a nieve, a barro, a árbol cargado de agua,
a raíz durmiendo agazapada
esperando su renacimiento.

Olor a algo que se espera,
a extrañar el sol abrasándonos,
olor a nostalgia de días mejores.

Solo que ya ha pasado demasiado tiempo
con esta sensación helada en los huesos.

Solo que a veces el sol nos parece tan mezquino
y que nada alborota el fluir sonoro de la sangre
encerrada en el perímetro del cuerpo.

Nada nos inmuta.

Dejamos que todo pase sin rozarnos
apáticos, indiferentes, nada nos perturba
nuestro mundo abarca la superficie cuadrada
de un teléfono.

Somos capaces de jactarnos de haber matado un perro
como si se tratara de un insecto
-y no es que el insecto valga menos-
pero la pequeñez del tamaño de su cuerpo
se equipara al tamaño de nuestra culpa
o arrepentimiento.


IV

Solo quedan de pie
robustos árboles color ceniza
el paisaje se ha teñido de gris
que parece el color predilecto
después de las desgracias.

¿De dónde recuperaremos el verdor de las hojas
su savia milenaria recorriendo sus tallos?

¿A dónde iremos a buscar el canto de los pájaros
que se posaban en sus ramas?
¿y el curso de los ríos
que ahora son como serpientes muertas
y que ya no conducen a ninguna parte?

Todos pereceremos en este mundo plagado de cenizas
seremos una estatua,
un monolito perdido en el desierto

Generaciones del futuro se preguntarán
quienes éramos
y como hicimos para exterminarnos.

Se elaborarán miles de teorías
científicas, metafísicas, mitológicas,
cuando la auténtica verdad estará sepultada
muy al fondo de nuestros ojos.




viernes, 28 de julio de 2017

HOMENAJE

Resultado de imagen para fotos de manos


Benditas sean las yemas de mis dedos
maravilloso sensor de todo lo creado,
lo bello, lo prohibido,
lo fino lo áspero.

Benditas sean porque me han permitido
recorrer las pestañas de mis hijas,
su pelo, sus mejillas,
las páginas de cuentos de su infancia.


Han sabido guiarme tiernamente
por el suave contorno  de las flores
y sentir las heridas, 
el dolor que provocan las espinas.

Han apresado con seguridad
la circunferencia de los lápices
que encierran todos los misterios 
y todos los colores.

Benditas sean porque se han desgastado
tipeando notas, cartas, documentos,
por tantos años…
y en horas libres han seguido creando
centenares de versos, 
de cuentos y de historias.

Con el paso del tiempo se han desgastado.

Aunque debo decir: No es que el trabajo
haya sido excesivamente duro.

¡Belleza enorme este sentido del tacto!

Me ha permitido recorrer mi propia piel
y ha secado mis ojos cuando el llanto.

Hoy siento que les debo un pequeño homenaje

así como a mis ojos, a mis pies, a mis manos.

martes, 20 de junio de 2017

TRES PALABRAS

V
Puertas – ovejas - medio

Bala triste la oveja
al cruzar el corral
del sacrificio

intuye su final
aunque nunca
conoció su destino
en el medio
le pasó la vida
paciendo
paz-siendo

cerrada la puerta
sólo un grito
y después
se servirá la mesa.

VI
Barcos – tristeza – agua

Los barcos quebrados
descansan en el fondo del mar
-esa tristeza que  reconoces-

porque alguna vez fue tu corazón
el que se hundió en el océano de las penas

quisiste restaurarlo
subiste tu mano hasta tu pecho
y te has dado cuenta
que has exagerado
demasiadas capas lo han cubierto

igual que el barco abandonado
se ha ido vaciando
con el furor del agua
los peces devoraron sus entrañas.
VII
Dolor – mundo - heridas

Y te irás con tu dolor
como los perros
lamiéndote la piel
hasta los huesos

¿a qué crees que has venido
a este mundo
sino a lamer la sal
de tus propias heridas?




VIII
Escultor – estatua – artista

Hubo alguien que pulió la piedra
la recortó de la montaña
la trasladó
hasta las manos del artista
que en ella
esculpió su magia
de ese
nadie sabe su nombre
aunque las gotas de su sangre
su sudor y sus lágrimas
permanezcan por siempre
inyectadas
en el fondo de la piedra
allí, junto al corazón latente
de la materia.


IX
Humedad – cartas - humo

La humedad de la lluvia
la sientes en los huesos
y la presientes
sabes que caerá
como sabes que llegará
el cartero
sin esa carta
como tu cuerpo predice
los dolores internos
pero arremetes
y saboreas el humo
del cigarro
sólo por el placer
de verlo irse
negro el humo
salir de tu boca.

X
Historia – ciudad – centinela

En la ciudad perdida
de la historia
-no importa cual-
siempre hubo una noche
que aterraba

y una mañana
para despejar los miedos.

Mártir en la noche
el centinela
observa a través de los siglos
-callado-
la oscuridad.