CEGUERA
El anciano entró al consultorio del especialista caminando con dificultad. La puerta casi abierta me permitía observar al Dr. sentado frente al paciente, y escuchar perfectamente el diálogo: -No veo casi nada. Tuve un ataque de presión que me ocasionó un derrame en el ojo derecho y el ojo izquierdo lo tengo dañado por un accidente en la infancia. -Veo que la lesión del ojo izquierdo es similar a la del ojo derecho. - No, la del ojo izquierdo se me produjo cuando tenía cinco años, me caí sobre una mata de calafate y me pinchó una espina. -Eso es imposible, la retina está a tres o cuatro centímetros detrás del ojo, no es posible que ningún pasto ni ninguna espina lo haya dañado. Seguramente lo que ocurrió fue que tuvo un derrame y le pasó inadvertido. -Ud. es el especialista, Dr. no le voy a discutir. -Por lo que yo veo, amigo, no creo que se pueda recuperar la visión central del ojo derecho. Está muy dañado! Silencio. Un suspiro. -Pero... ¿ no se puede operar? -Podemos intent...