lunes, 19 de septiembre de 2011

POEMAS INSOMNES II

VIII

Cuando somos puros compartimos el beso

la palabra

la lágrima

nuestras ganas de reír vencen al miedo.

Luego, algo nos pasa

La misma vida nos mancilla

Cargamos con el alma

desdoblada en el barro de la vida

La misma vida nos decanta.

Solo los niños siguen teniendo pura el alma.


IX

Martes trece.

Hoy crucé un gato negro pero no tuve miedo.

La superstición perdió su chance ante el gesto altanero del minino, ante el collar amarillo que envolvía su cuello.

Como un cachorrito asustado seguía a su amo y al perro de su amo, negro y juguetón.

Se arrinconaba a la pared y de pronto desaparecía bajo un banco de cemento.

Era gracioso verlo con su cola parada, timoneándolo.

Este gato no trae mala suerte dijo su dueño.

X


Estamos solos en el mundo.

Aunque hayamos inventado el amor,

estamos solos.

Como esa primera vez en el vientre materno

Como esa última vez

en que verán nuestro rostro.

Estamos solos y nos mentimos

cuando pensamos estar acompañados.

XI

Alguien no ha sido justo

cuando nos hizo con un solo corazón.

Cuando nos hizo buscar

por siempre la parte que nos falta.

Estamos solos con nuestros secretos

estamos solos con nuestros miedos

y con nuestras elecciones.

Tantas soledades sumarán

hojas en nuestro cuaderno

y quedarán

como guijarro en nuestra carne