jueves, 29 de agosto de 2013

Frío

Frío

Ya no detesto el frío, por el contrario
lo siento abrazándome la piel y lo celebro
mis poros respiran su agradecimiento
y no se contraen
lo dejan avanzar suavemente
en dosis microscópicas

Entonces viaja por mis células
se mece con mi sangre
y refresca mi atribulado corazón

Y no es que se trate de la muerte
-que todos los muertos están fríos-

Yo siento que me envuelve
y me acaricia con la suavidad
de un pájaro pequeño.

No todos los que me rodean piensan lo mismo.
Por lo general cierran apresurados las ventanas
y sin duda me insultan por lo bajo

Pero bien vale un insulto –o todos-
la inigualable sensación de sumergirme
en un témpano poroso, transparente,
que respira conmigo y me libera.

Me gusta el frío, la nieve que cae blanca  y espaciosa,
El agua congelada
que nos mandan los ángeles
La lluvia refrescante.

                                                Otro día hablaremos del sol.

29.8.13