miércoles, 6 de septiembre de 2017

PREMONICIONES


I
Intrépidos relámpagos color oro
despiden azufrados olores

Yo estoy a salvo aquí,  a la distancia
y puedo disfrutar el espectáculo

 Mi zona de confort me permite
ignorar las razones más profundas
del estremecimiento de la naturaleza.


II

Mis ojos abanican el horizonte
ya nada es impredecible.

Sé que al final del arco iris
no habrá nada esperándome.

Tan solo  la ilusión de haber creído alguna vez
encontrar aquello
que se pareciera
a la esperanza.

III

Un perfume de invierno deambula por el aire
olor a nieve, a barro, a árbol cargado de agua,
a raíz durmiendo agazapada
esperando su renacimiento.

Olor a algo que se espera,
a extrañar el sol abrasándonos,
olor a nostalgia de días mejores.

Solo que ya ha pasado demasiado tiempo
con esta sensación helada en los huesos.

Solo que a veces el sol nos parece tan mezquino
y que nada alborota el fluir sonoro de la sangre
encerrada en el perímetro del cuerpo.

Nada nos inmuta.

Dejamos que todo pase sin rozarnos
apáticos, indiferentes, nada nos perturba
nuestro mundo abarca la superficie cuadrada
de un teléfono.

Somos capaces de jactarnos de haber matado un perro
como si se tratara de un insecto
-y no es que el insecto valga menos-
pero la pequeñez del tamaño de su cuerpo
se equipara al tamaño de nuestra culpa
o arrepentimiento.


IV

Solo quedan de pie
robustos árboles color ceniza
el paisaje se ha teñido de gris
que parece el color predilecto
después de las desgracias.

¿De dónde recuperaremos el verdor de las hojas
su savia milenaria recorriendo sus tallos?

¿A dónde iremos a buscar el canto de los pájaros
que se posaban en sus ramas?
¿y el curso de los ríos
que ahora son como serpientes muertas
y que ya no conducen a ninguna parte?

Todos pereceremos en este mundo plagado de cenizas
seremos una estatua,
un monolito perdido en el desierto

Generaciones del futuro se preguntarán
quienes éramos
y como hicimos para exterminarnos.

Se elaborarán miles de teorías
científicas, metafísicas, mitológicas,
cuando la auténtica verdad estará sepultada
muy al fondo de nuestros ojos.




viernes, 28 de julio de 2017

HOMENAJE

Resultado de imagen para fotos de manos


Benditas sean las yemas de mis dedos
maravilloso sensor de todo lo creado,
lo bello, lo prohibido,
lo fino lo áspero.

Benditas sean porque me han permitido
recorrer las pestañas de mis hijas,
su pelo, sus mejillas,
las páginas de cuentos de su infancia.


Han sabido guiarme tiernamente
por el suave contorno  de las flores
y sentir las heridas, 
el dolor que provocan las espinas.

Han apresado con seguridad
la circunferencia de los lápices
que encierran todos los misterios 
y todos los colores.

Benditas sean porque se han desgastado
tipeando notas, cartas, documentos,
por tantos años…
y en horas libres han seguido creando
centenares de versos, 
de cuentos y de historias.

Con el paso del tiempo se han desgastado.

Aunque debo decir: No es que el trabajo
haya sido excesivamente duro.

¡Belleza enorme este sentido del tacto!

Me ha permitido recorrer mi propia piel
y ha secado mis ojos cuando el llanto.

Hoy siento que les debo un pequeño homenaje

así como a mis ojos, a mis pies, a mis manos.

martes, 20 de junio de 2017

TRES PALABRAS

V
Puertas – ovejas - medio

Bala triste la oveja
al cruzar el corral
del sacrificio

intuye su final
aunque nunca
conoció su destino
en el medio
le pasó la vida
paciendo
paz-siendo

cerrada la puerta
sólo un grito
y después
se servirá la mesa.

VI
Barcos – tristeza – agua

Los barcos quebrados
descansan en el fondo del mar
-esa tristeza que  reconoces-

porque alguna vez fue tu corazón
el que se hundió en el océano de las penas

quisiste restaurarlo
subiste tu mano hasta tu pecho
y te has dado cuenta
que has exagerado
demasiadas capas lo han cubierto

igual que el barco abandonado
se ha ido vaciando
con el furor del agua
los peces devoraron sus entrañas.
VII
Dolor – mundo - heridas

Y te irás con tu dolor
como los perros
lamiéndote la piel
hasta los huesos

¿a qué crees que has venido
a este mundo
sino a lamer la sal
de tus propias heridas?




VIII
Escultor – estatua – artista

Hubo alguien que pulió la piedra
la recortó de la montaña
la trasladó
hasta las manos del artista
que en ella
esculpió su magia
de ese
nadie sabe su nombre
aunque las gotas de su sangre
su sudor y sus lágrimas
permanezcan por siempre
inyectadas
en el fondo de la piedra
allí, junto al corazón latente
de la materia.


IX
Humedad – cartas - humo

La humedad de la lluvia
la sientes en los huesos
y la presientes
sabes que caerá
como sabes que llegará
el cartero
sin esa carta
como tu cuerpo predice
los dolores internos
pero arremetes
y saboreas el humo
del cigarro
sólo por el placer
de verlo irse
negro el humo
salir de tu boca.

X
Historia – ciudad – centinela

En la ciudad perdida
de la historia
-no importa cual-
siempre hubo una noche
que aterraba

y una mañana
para despejar los miedos.

Mártir en la noche
el centinela
observa a través de los siglos
-callado-
la oscuridad.