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TIERRA Y AGUA Cuando los poderosos urden nuestro destino y arrasan nuestros sueños y esperanzas y nos sacude el ritmo loco de los hechos y adivinas que las fuerzas no te alcanzan... en momentos así aférrate a tu mundo y sentirás el universo que te abraza. Cuando observes que todo se derrumba que te ajustan, te controlan, te degradan y te sientas solo, triste y abatido con un hueco en el alma acongojada, aférrate sin miedo a tu pequeño mundo y te sorprenderá la fuerza allí encerrada. Cuando te abandonen y te ignoren y creas que has perdido la batalla, rodéate de amor, de las pequeñas cosas que son las únicas que importan... ¡Levántate del barro con orgullo! después de todo, es nada mas que tierra y agua... Cecilia Maldini Poema del libro TODO PASA
AL PRINCIPIO ¿Cuál habrá sido tu verdadero nombre, rosa, antes de que tus pétalos se unieran y se adueñaran de todo el color y la hermosura? ¿Y quien ha sido el que te ha nombrado rosa, y no cometa o luciérnaga, o lámpara o campana? No imagino tu verdadero nombre, aurora, cuando allá en el principio el primer hombre despertó y sonrió ante tu claridad alucinante... Y el verdadero nombre del amor cuando lo sintieron por primera vez dos corazones, sin entenderlo... ¿Cómo la habrán llamado a esa emoción, al cosquilleo ferviente de la piel, a ese arrebato furioso de la sangre? ¿Cuál habrá sido tu único nombre, paloma, cuando abriste las alas y volaste libre sin temores, antes de que te viera la mirada del hombre? Y el tuyo, mar, que ruges desde siempre y desde el fondo de las profundidades... ¿Y cual sería tu verdadero nombre, Dios, antes de que todos te nombraran?... Y el mío, que no adivino aun cuando esto escribo... Cecilia Maldini Poema del libro TODO PASA

Poema inspirado en el cautiverio de Ingrid Betancourt

MUJER DE CENIZA La mujer resurge del fuego y con sus cenizas de hace de nuevo. Con un cuerpo de ceniza va por la vida maleable, flexible, herida, aún así de su interior rescata un lugar para el llanto y la risa. Cuando un viento fuerte la deshace en partículas y ya no puede volver a ser un todo se posa en cada cuerpo de mujer a manera de lágrima o adorno. También la lluvia la deshace y la baña pero se junta en un cántaro y canta, a la luz de la luna ella baila, a veces es simple, otras complicada, quiere la paz porque da la vida, ante la muerte no cae de rodillas. La mujer de ceniza se deshace en lágrimas un día volverá de la selva vuelta perdón o culpa hecha ceniza o flama. Cecilia Maldini 22/12/07

Cuento publicado en antologia Letras del Viento

La roca Miles, millones de granos de arena formaron la roca. La roca que tomó su mano para defenderse, esa tarde. Tomó impulso y dirección. Sus ojos negros estaban fijos en el animal que gruñía frente suyo. Su lanza, caída a unos pasos. No tenía manera de alcanzarla, pues cualquier movimiento hubiera sido notado por el puma y su segura perdición. Deseó fervientemente que alguno de sus dioses lo convirtiera en grano de arena invisible a los ojos del enemigo. Fundirse con el resto y situarse en el centro de la piedra. El frío que hasta entonces sentía se evaporó. Un calor intenso le recorría el cuerpo y grandes gotas de sudor mojaban su taparrabos hecho de piel de guanaco. Nunca tuvo miedo, lo que ahora sentía era otra cosa. La cercanía de la muerte, su presencia, su olor, su risa. La roca en su mano era su último respiro, lo único que aún lo ataba a la vida. Cordón umbilical hecho de arena y tiempo. La diferencia entre estar vivo y morir. Si no acertaba con la roca de pleno en la fr...

poema seleccionado en Chile por mis ojos

Intento ser A veces me viene a visitar disfrazado de vívido recuerdo ese olor a calle tierra mojada de lluvia, ese olor a verde mar, a grito de gaviota, la voz de los amigos que dejamos atrás en otro tiempo irreemplazable… Y se ponen en fila los recuerdos esperando ser llamados por su nombre. Vuelve a nacer el día en que partí por el designio de otros, que con sus actitudes cambiaron mi destino. Yo quise ser maestra como lo fue Gabriela en esas latitudes, y quise ser poeta, tapiz y música, Violeta. No pude ser maestra. Aprendí estando lejos que nada de lo que somos o seremos depende sólo de nuestro anhelo. Hoy desde la nostalgia, intento ser poeta.