jueves, 3 de marzo de 2011

Que nadie me diga

Desperté esta mañana con una noticia en la radio. Una mujer, embarazada de ocho meses, fue quemada por su marido. El hombre se entregó a la policía. La mujer está en grave estado.
Dudé al despertar si era un sueño o era la realidad.
Tristemente constato que es verdad. Y que los casos de violencia de género siguen y siguen. Ahora no sólo les pegan, les disparan. Ahora las queman. Los locos y cobardes las queman, como hicieron hace siglos con las mujeres que creían brujas. Ahora no las acusan de brujas, pero las queman, las destruyen. Esconden su propia cobardía detras de una llama. No aceptan una verdad que no les gusta y reaccionan como bestias. Tal vez imitando al músico de Callejeros, que quemó a su mujer delante de sus niños.
¿Hasta qué punto los enceguece el odio? ¿Hasta qué punto se transforma el amor en odio? ¿Es para tener el minuto de fama que tanto se persigue, en esta sociedad enferma? ¿Es que ya se han sorteado todos los límites?
El 8 de marzo nos saludarán, y seguiremos repitiendo como loros lo mismo de siempre, mientras se nos hace costumbre escuchar este tipo de noticias.
Que nadie me diga feliz día, mientras haya otra mujer herida.

2 comentarios:

maritza dijo...

es así ceci; tal y como lo decís. que este 8 de marzo sea el día de protesta por la modalidad homicida imperante en contra nuestra. Abrazo enorme y gracias por este texto

Alejandra dijo...

Es solo la verdad , lamentable pero hasta estos dias no cambia nada en ninguna parte del mundo al respcto , mis saludos y abrazos,
Ale