martes, 24 de noviembre de 2009

ULTIMOS POEMAS

I

Me he preguntado
para qué el esfuerzo de vivir cada hora
como si fuera la última,
si nadie escucha
si nadie responde.


II

También están llenos
los huecos de la ausencia
con horas
con deseos
con pesadillas.

Y no es silencio.

No se calla la ausencia

habla, habla.

Brama su risa a mis espaldas
y duele
como el filo del cuchillo en la llaga
como vidrio arañado por la lluvia
como si te extrañara estando cerca
-lloro sin lágrimas-

III

Lucirás este sol sobre tu frente
y sobre tus hombros
llevarás la luz rasgada

rayos partidos en pedazos
harán en tu espalda
un resplandor
de luna amarga.

IV

Pasar el umbral
como si diéramos el paso acostumbrado
del otro lado encontrar lo conocido
no lo extraño
sin darnos cuenta casi
que avanzamos
en la línea del tiempo
como si una mano invisible
nos llevara a empujones
y con cada tropiezo nos hiciera saber
quién manda.

V

Tiránico el tiempo que nos avasalla
como si sólo fuéramos
pedacitos de nada
alas de mariposa por lo livianas
plumas de blancas aves
hormigas
luces de la ciudad que se ven desde el cielo
un silbido del viento en la terraza
un resoplido
un relincho
un aullido de lobo en la manada
un beso acariciado entre las sábanas.

El tiempo es el abismo quieto
que nos mira y nos llama.


VI

Lúgubre pájaro, rataplán, terraplén,
terraza, zafa de la bifera,
por bicha, por cucaracha,
la cuchara llena, colmada de maicena,
maíz para la cena, sena río, senador,
dorada luz, luciérnaga, maga de olivera
de cortázar, corte susana,
sana la rama, la pata de rana,
mala la mala, la loca que llama,
que quema y no sana.

La mala costumbre de buscarle un sentido a las palabras.

VII

A medida que el tiempo avanza sobre nosotros,
tras nosotros,
con nosotros,
nos damos cuenta
que es demasiado pronto que nos vamos
quedando sin amigos ni hermanos,
volvemos al estado primero
cuando éramos únicos
semillita perdida en el globo terráqueo.

Al fin de cuentas uno es único
e irrepetible.

Uno es lo que nos pasa.


VIII


Después de todo era cierto
lo que siempre supimos.

Hemos venido al mundo
sólo a parirnos.

Muñeca rusa.

Mirarnos
conocernos
desearnos
entrarnos
liberarnos
morirnos.

2 comentarios:

cristopo dijo...

Este camino que tomaste me gusta más.

cecilia maldini dijo...

Gracias Cristopo, de eso se trata; ir mejorando con el tiempo