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Que nadie me diga

Desperté esta mañana con una noticia en la radio. Una mujer, embarazada de ocho meses, fue quemada por su marido. El hombre se entregó a la policía. La mujer está en grave estado. Dudé al despertar si era un sueño o era la realidad. Tristemente constato que es verdad. Y que los casos de violencia de género siguen y siguen. Ahora no sólo les pegan, les disparan. Ahora las queman. Los locos y cobardes las queman, como hicieron hace siglos con las mujeres que creían brujas. Ahora no las acusan de brujas, pero las queman, las destruyen. Esconden su propia cobardía detras de una llama. No aceptan una verdad que no les gusta y reaccionan como bestias. Tal vez imitando al músico de Callejeros, que quemó a su mujer delante de sus niños. ¿Hasta qué punto los enceguece el odio? ¿Hasta qué punto se transforma el amor en odio? ¿Es para tener el minuto de fama que tanto se persigue, en esta sociedad enferma? ¿Es que ya se han sorteado todos los límites? El 8 de marzo nos saludarán, y seguiremos r...

Como los perros

Como los perros que se pierden miraré con ojos tristes a cualquier desconocido que me mire con atención o con indiferencia incluso miraré al que no me mire y sea indiferente a mi desamparo lo miraré para hacerle entender que aquí estoy otra vez perdido

Salida laboral

La mujer viaja en colectivo. Es joven, morena, luce ropas ajadas y demasiado grandes para su cuerpo delgado. Vuelve a Formosa. Le cuenta a su vecina de asiento que vino a Rio Turbio hace unas semanas, alentada por una tia, segura de cambiar su destino. Solo bastaría con conseguir un trabajo y podría aspirar a una vida mejor. Cuenta que en Formosa trabajó un tiempo en un restaurante, de siete a tres de la mañana, pero el sueldo era miserable. Diez pesos por noche, en negro, sin beneficios. Prefirió arriesgarse a lo desconocido. A cambiar de aire. Salir de los cuarenta grados de temperatura para entrar a un clima mas inhóspito. Dejar a su madre y sus hermanos y encontrarse con extraños. La realidad la sacudió enseguida. La tía no la pudo tener mas de tres dias en su casa, luego le dijo que se arregle como pueda. Tuvo que dormir en la plaza una noche, y otra, y otra. El trabajo se hizo esquivo. La desconfianza de la gente le cerró las puertas. Hasta que recibio unos pesos de unos parient...

INCOMODO

Me pregunto por qué en las entrevistas a los políticos abundan las preguntas banales, solo se tocan tangencialmente los temas escabrosos; ellos se escabullen como los gusanos por los matorrales y huyen montados al lomo de una respuesta liviana o de una broma barata. El que lee, el mismo que busca una luz entre tanta palabra vana, termina de leer y se queda con un sentimiento parecido a la decepción y con un sabor amargo que le sube por la garganta. Sólo hay que hacer como que hacemos. Sólo hay que parecer que somos y sabemos. Sólo debemos quedarnos en el contorno de las cosas y seguir girando como los cobayos. La profundidad es un concepto que está demasiado lejos, en un lugar oscuro, peligroso e incómodo.

ESE LUGAR

Busco ese lugar donde guarecerme de la lluvia ese lugar donde nadie golpee la puerta ni los pájaros con su canto interrumpan mi silencio. Lástima que no se puede voluntariamente volver a no nacer a estar a punto de llegar a flotar en esas aguas a dejar que solo me imaginen y me esperen. HAY COSAS Hay cosas que se resisten a ponerlas en palabras como un sueño en el que prevalece la angustia el miedo un secreto que carcome los huesos una verdad que daña. INEXISTENTE "Fin de la banquina inexistente" rezaba un cartel en la ruta. El lenguaje todo lo soporta. ¿Cómo se pone fin a algo que no existe? HUMANIDAD Una humanidad que gasta más dinero y horas hombre en discutir sobre el tilde de la eñe que en remediar el hambre de los niños malnutridos se merece que los nacidos informáticos rompan todas las reglas y destrocen el lenguaje.

Alguien llora

Los pobres mueren en las calles, en los hospitales, sucios, desangrados, explotados, solos, aplastados. Han puesto el pie en el peldaño equivocado mueren tristes hinchados enfermos los pobres mueren de una manera diferente se culpan, se suicidan, no soportan el dolor de la vida alguien los llora, siempre alguien llora

ARBOL NUEVO

Hoy planté un arbolito. Es un pequeño pinito, nuevo como el año y tan verde y debilucho, que da lástima, y no sé si es epoca de transplantar o si resistirá los embates del clima de este sur. Frío-lluvia-calor-viento y todo en el mismo día, ni sé si los gatos o perros vagabundos lo mirarán crecer con indiferencia. En todo caso, el próximo año a esta misma hora les cuento qué ha sido de mi árbol y de mi año.